Homilía del Emmo. Sr. Card. Uriel García | Séptimo día del IV aniversario de la Comunidad


HOMILÍA DEL EMMO. SR. CARD. URIEL GARCÍA
SEPTIMO DÍA DEL IV ANIVERSARIO DE LA COMUNIDAD

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Queridos hermanos y hermanas tengan la bondad de sentarse.

Evangelio que acabamos de escuchar tomado de según San Lucas nos presenta a Jesús hablando de una generación que siempre encuentra un motivo para rechazar. Si Juan el Bautista ayuna, lo critican, si Jesús se acerca a los pecadores, también lo critican. Es curioso porque nosotros somos exactamente iguales que esa generación, nunca estamos conformes con nada, si el gobierno no hace bien su trabajo, lo criticamos, si alguien tiene una responsabilidad y no la desempeña conforme a nosotros nos gusta, también la señalamos; si la Iglesia toma una decisión que no entendemos encontramos algo que reprochar. 

Y así podríamos pasar la vida entera señalando lo que los demás hacen mal. Pero hay una pregunta que pocas veces nos hacemos: ¿y nosotros qué estamos haciendo para mejorar aquello que criticamos? Y quizá esto nos ayuda hoy a mirar nuestra propia historia. Porque cuando una historia que construimos todos los días camina durante varios años, no todo es sencillo. También aparecen dificultades, diferencias y momentos en los que parece que la unidad puede romperse.

Hoy, sin embargo, estamos aquí para dar gracias. Nuestra Comunidad Católica de Minecraft en Español está próxima a cumplir cuatro años. Hace cuatro años comenzó una historia que ninguno de nosotros sabía hasta dónde llegaría. El Papa Juan Diego, primer Pontifice de nuestra Comunidad, inició un camino que después muchos hemos continuado.

Han estado muchas personas en nuestra Comunidad, hemos vivido cambios y hemos atravesado pruebas. Pero después de todo eso, seguimos firmes y eso también es motivo de acción de gracias. Porque la unidad no significa que nunca tengamos diferencias. Significa que, aun después de las dificultades, somos capaces de volver a encontrarnos y seguir caminando juntos.

Muchos han encontrado aquí una inquietud por servir a Dios. Algunos han descubierto su vocación y otros ya le sirven al Señor en un seminario real. Quizá para algunos todo comenzó de una manera sencilla, pero Dios puede servirse incluso de las cosas más pequeñas para llamar a una persona.

Por eso no podemos detenernos, estos cuatro años no son solamente algo que debemos recordar; son también una llamada a mirar hacia adelante. Todavía hay camino, todavía habrá dificultades y todavía habrá nuevas vocaciones que descubrir.

Hoy, al peregrinar desde la Arquidiócesis de San José hasta aquí, la grande y eterna Roma para celebrar esta Santa Misa, llevamos ante el Señor toda nuestra historia: nuestras alegrías, nuestras dificultades, nuestras vocaciones y nuestra esperanza.

Le damos gracias por quienes comenzaron esta Comunidad, por quienes han permanecido y por todos los que han ayudado a construirla. Gracias, Señor, porque después de tantas pruebas seguimos aquí, gracias porque seguimos unidos, gracias por las vocaciones que han nacido en este camino. Y gracias porque sabemos que todavía falta mucho por recorrer.

Que Cristo siga siendo el centro de nuestra Comunidad, que las dificultades nunca nos hagan detenernos y que podamos continuar caminando juntos con la certeza de que Dios no ha dejado de acompañarnos. Hemos llegado hasta aquí, pero nuestra historia no termina aquí. Seguiremos caminando, seguiremos sirviendo, seguiremos firmes. Y no nos vamos a detener.

Amén.

✠ Mons. Uriel García
Arzobispo Arquidiocesano


Basílica de Santa María la Mayor, Roma
Séptimo día de Novena, 16 de septiembre del 2026
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